¡Encontramos a Raymundo no la verdad!

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Monterrey Nuevo León 2 de Abril 2015

El día 30 de marzo de 2015 la familia Hernández Díaz pudo, al fin, identificar plenamente el cuerpo de Raymundo Hernández Camacho. Con ello ha recuperado la paz y ha comenzado un proceso de duelo para cerrar una dolorosa etapa iniciada con la Desaparición de Raymundo el 14 de octubre de 2012.

Raymundo Hernández Camacho desapareció en octubre de 2012, la familia interpuso la denuncia respectiva el día 15 de octubre de 2012. La actuación de la Procuraduría de Justicia del Estado de Nuevo León fue deficiente desde un principio: no hubo una búsqueda exhaustiva, no hubo una investigación que tuviera como objetivo encontrar a Raymundo con vida, el ministerio público no orientó a la familia para realizarse pruebas de ADN, paso fundamental para garantizar la búsqueda de cualquier persona desaparecida. Durante todo ese tiempo la familia visitó constantemente las instituciones del Estado para buscar respuestas sin resultados. Dos años después, el 20 de noviembre de 2014, la familia Hernández Díaz contactó con FUNDENL. Entre las actividades de asesoría se solicitó se realizarán las pruebas de ADN faltantes en el proceso. El día 15 de enero de 2015 la Procuraduría Estatal informó a la familia que las pruebas habían dado coincidencias con un cuerpo encontrado el 30 de octubre de 2012 y que, al momento, ya se encontraba sepultado en una fosa común del municipio de Cerralvo N.L.

La familia comenzó los trámites para recuperar el cuerpo, pero el ministerio público Agencia No. 1 con Detenidos, ubicada en Alamey, informó que la familia debería pagar por el servicio la cantidad de $48 mil pesos más un “moche” para agilizar el trámite, está acción fue denunciada el día 5 de marzo de 2015 ante el Procurador del Estado Lic. Javier Flores Saldívar quien ordenó se levantara una queja contra el funcionario; se solicitó también que el Estado corriera con los gastos de exhumación, traslado, velación e inhumación debido a la negligencia del ministerio público al iniciar la averiguación; se inició también una queja en la Comisión Estatal de Derechos Humanos y se solicitó el apoyo a la Comisión Estatal de Atención a Víctimas, mismo que no ha sido proporcionado hasta la fecha. Ante la falta de avance en el proceso de recuperación del cuerpo y, ante la falta de identificación plena y directa del mismo por parte de los familiares, se denunció el caso ante los medios de comunicación el día 25 de marzo de 2015. El resultado de estas acciones fue la identificación plena del cuerpo por parte de los familiares, su rescate de la fosa común y su entierro digno en un panteón, respetando las creencias religiosas de la familia, todo sufragado por el Estado. Hemos encontrado a Raymundo pero no la verdad. El seguimiento del expediente tendrá como objetivos el esclarecimiento de las condiciones en las que se dio la desaparición, los posibles perpetradores y el esclarecimiento de la muerte para con ello garantizar el acceso a la justicia y la preservación de la memoria.

La valiente y pertinaz lucha de la familia Hernández Díaz es un ejemplo para todas las victimas de Desaparición, es un ejemplo de que unidos podemos encontrar a nuestros seres queridos, de que podemos encontrarlos y con ello recuperar vida: si los encontramos vivos la felicidad será completa, si no los encontramos vivos habremos recuperado nuestra propia vida.